La ciudad canadiense de Montreal es una mezcla de influencias francesas e inglesas impregnadas de típica atmósfera canadiense, lo que la convierte en un destino de vacaciones estimulante.
Montreal está situada en una isla en el río Saint Lawrence con magníficas vistas del Mont Royal, una colina de unos 230 metros. Es la segunda ciudad de Canadá, después de Toronto, y la segunda mayor ciudad de habla francesa del mundo. Sus lugares de interés turístico incluyen la Place Jacques Cartier, con su conocido ayuntamiento y la estatua de Lord Nelson.
Otras atracciones incluyen la Rue St. Paul, una animada calle del siglo XIX, el Marché Bonsecours y la Basilique Notre-Dame. No debe perderse el metro. Esta red de calles subterráneas se construyó en los años 1960 para proteger a las personas de las extremas temperaturas. Conecta los grandes almacenes, hoteles, oficinas y edificios públicos por medio de amplios pasajes subterráneos.
