Vilna, la capital de Lituania, se caracteriza por su verdor, sus pintorescas calles y plazas y su magnífica arquitectura.
Vilna se sitúa a orillas del río Neris, al sureste de Lituania, y cuenta con unos 600.000 habitantes. El centro histórico de la ciudad es una auténtica atracción turística, por su laberinto de callejuelas estrechas y sus más de 30 iglesias. El museo del castillo de Vilna le ofrece unas magníficas vistas de la parte barroca de la ciudad.
La calle del Castillo es también una atracción turística destacada. Esta calle, que recibe el nombre Pilies gatve en lituano, fue la vía principal durante la época medieval, y todavía hospeda una gran cantidad de palacios y casas de mercaderes muy bien conservados. Al norte del casco histórico se encuentran el centro nuevo de la ciudad, con un centro comercial muy moderno, el nuevo ayuntamiento y la Torre Europa, de 150 metros de altura.
