Newcastle fue en su día un importante puerto, pero ahora se ha convertido en una ciudad deslumbrante y elegante que ofrece vida nocturna, museos históricos y arte moderno.
Newcastle, en el río Tyne, ha conservado un gran número de edificios históricos, e iglesias y puentes medievales formando un agradable centro urbano que muestra la riqueza de las distintas épocas. Hadrian’s Wall y la catedral de Durham, construida por los normandos, son sin duda otros monumentos a visitar. Newcastle tiene unos siete puentes. El más reciente es el Gateshead Millennium Bridge, una auténtica joya de la arquitectura.
También se debe visitar la iglesia de San Nicolás, construida en su mayor parte en el siglo XIII. Otra atracción turística es Castle Keep. Este castillo, que dio a Newcastle su nombre, es famoso por los fantasmas que lo frecuentan. Newcastle tiene un gran número de museos, muchos de los cuales se pueden visitar de forma gratuita. El Baltic Mill, un museo de arte moderno de seis pisos, es uno de los más recientes.