Los aromas de Bélgica

Algunas personas comen para vivir, mientras que otras, como los belgas, viven para comer. Bélgica es un paraíso para los amantes de la buena cocina – platos deliciosos, excelentes chefs y buenos momentos compartidos son los ingredientes principales del estilo de vida belga.

Conocemos nuestros clásicos y sabemos que Bélgica será automáticamente relacionada con cerveza y chocolate. Nuestros creadores de cerveza y chocolate son parte de los mejores ejemplos de artesanía innovadora. Creando a partir de la rica herencia y tradición belga, dan rienda suelta a su creatividad y siempre intentan innovar para seguir sorprendiéndote. Impulsados por su pasión, están constantemente en la búsqueda de lo mejor y les alegra compartirlo con el resto del mundo.

¡Pero la cocina belga tiene mucho más que ofrecer! Ubicada en el centro de Europa, Bélgica ocupa el lugar perfecto para captar todas las tendencias internacionales. Con lo mejor de cada tendencia, nuestros chefs se distinguen de los demás creando platos excepcionales, razón por la cual son reconocidos a nivel internacional. No obstante esto, no creas que es necesario comer en restaurantes de 3 estrellas para disfrutar de platos sabrosos y originales.

The Chocolate Line ©www.milo-profi.be

Las comidas y bebidas belgas imprescindibles:

  • Cerveza: la geuze, la trapense, la cerveza blanca, la ale roja, la ale dorada,… es imposible nombrar todas las cervezas belgas – ¡Hay más tipos de cervezas que días al año! Estamos seguros que encontrarás una a tu gusto (tómate el tiempo para descubrir tu favorita en lo que te parecerá una lista sin fin). Cada cerveza se sirve en su propio vaso típico y cada trago será una experiencia única. ¿Y sabes lo que te hará disfrutar tu cerveza aún más? ¡Un típico queso belga – es el acompañamiento perfecto!
  • Chocolate: el famoso praliné belga se creó en 1912 por Jean Neuhaus, el fundador de la icónica chocolatería Neuhaus. Sólo se utilizan productos naturales para los pralinés, que siguen siendo hechos a mano.
  • Patatas fritas: ¡Bélgica inventó las patatas fritas! El origen de las patatas fritas ‘belgas’ datan del siglo XVIII en la región de las Ardenas, donde la gente solía capturar peces pequeños en el río Mosa para freírlos. En invierno, cuando el río se congelaba, era imposible pescar, por lo que la gente empezó a cortar patatas en forma de pez para freírlas.
  • Mejillones: los mejillones belgas vienen del mar del Norte y se comen tradicionalmente durante los meses que contienen la letra R (desde septiembre hasta abril). Moules-frites/mosselen met friet, un plato principal compuesto de mejillones y patatas fritas está considerado como el plato nacional de Bélgica.
  • Gofres: un gofre no es sólo un gofre. Hay que distinguir la diferencia entre el gofre de Bruselas – de forma rectangular con un exterior ligeramente dorado y cavidades profundas – y el gofre de Lieja – hecho con pedazos de azúcar para que sea crujiente. ¿Quieres ser un verdadero belga? ¡Recuerda que los gofres se comen como refrigerio o postre, y que nunca se sirven como desayuno!
  • Spéculoos: como verdadera especialidad belga, estas crujientes galletas con especias se hacen tradicionalmente para la Fiesta de San Nicolás (el 6 de diciembre). Generalmente se sirven con el café, pero aún se dice que “un spéculoos cada día, de médico te ahorraría…”.
  • Cuberdon: este dulce de forma cónica está hecho de goma arábiga y es la especialidad local de la ciudad de Gante. Originalmente es de color morado y aromatizado con frambuesa, pero en los últimos años se han añadido nuevos aromas y colores.
  • Coles de Bruselas: cultivados en Bélgica desde el siglo XVI, estos pequeños coles son deliciosos, ya sea tostados, fritos o hechos al vapor. Pruébalos en stoemp, un plato típico de puré de patatas y verduras. Otra típica verdura belga es la endibia, a menudo denominada “ensalada belga”. Un típico plato belga con endibias es el witloof in de oven o chicons au gratin. El plato consiste en endibias envueltas en lonchas de jamón cubiertas con una cremosa salsa bechamel y cocinado en el horno hasta la perfección. Aparte de ser sano, es la perfecta comida de consuelo durante los días fríos de otoño o invierno.
  • Carne y caza: la cocina belga a menudo se describe como “sabrosa y rústica”, y la carne definitivamente forma parte de ella. ¿Te suena la carbonade flamande/Vlaams stoofvlees o el jambon d’Ardenne/Ardeense ham? El primer plato es una carne de vaca con cebolla, preparada con cerveza belga, que se sirve con patatas fritas, mientras que el segundo es un jamón ahumado del sur de Bélgica, secado al aire, curado con sal y parecido al Prosciutto di Parma de Italia. La temporada de caza suele empezar en octubre y termina a finales de enero, el mejor momento para probar el pheasant à la Brabançonne/fazant op Brabantse wijze. ¿No te gusta la caza? Prueba entonces el filet Américain (más allá de su nombre, ¡es algo que tienes que probar en Bélgica!) o albóndigas en salsa de tomate (el plato perfecto para los niños).

Belgian Flavours ©Kris Jacobs / Hopmuseum Poperinge / www.milo-profi.be

Lo que tienes que hacer:

  • Visita una de las más de 150 fábricas de cerveza, aprende sobre la cultura de la cerveza belga en uno de los centros interactivos para visitantes, participa a alguno de los tantos festivales de cerveza (muchos se celebran en septiembre y forman parte del "Belgian Beer Weekend"), o visita alguna de las impresionantes abadías trapenses, como los monasterios de Chimay, Dinant, Maredsous o Rochefort. Si prefieres probar todas las cervezas en un solo sitio, tendrás que visitar el Delirium Café (Impasse de la Fidélité 4) en Bruselas. Con un récord de cerca de 2500 tipos de cervezas diferentes, este bar es un paraíso para los amantes de la cerveza.
  • Compra chocolate belga en alguna de las más de 320 chocolaterías o intenta hacerlo tú mismo durante un seminario. También puedes visitar el Museo de Chocolate en Brujas  y en Bruselas. Y por supuesto, no olvides visitar algunas de las tiendas de chocolate belga más famosas como Neuhaus, Godiva, Corné Port Royal, Léonidas, Marcolini, Wittamer, etc. Si buscas algo más original, te encantará visitar, tanto en Brujas como en Amberes, la tienda The Chocolate Line de Dominique Persoone, el chocolatero más excéntrico de Bélgica. En sus tiendas puedes encontrar chocolate con sabores atípicos como de caramelos o zacate de limón. Si realmente quieres probar algo único, tienes que probar su último invento: una pistola de chocolate que te permite inhalar cacao en polvo.
  • En Bélgica hay más de 5,000 friteries/frietkoten dónde se sirven patatas fritas en cucuruchos de papel con una gran selección de salsas. Si realmente tienes hambre, tienes que probar una mitraillette, media barra de pan con patatas fritas, carne, lechuga y salsa. "Maison Antoine" situado en la Plaza Jourdan en Bruselas, o "De Gouden Saté" en Gante son unos de los sitios más famosos.
  • ¡No sólo pruebes el plato de moules-frites! Hay restaurantes que sirven mejillones con más de 30 tipos de preparaciones diferentes, junto con varios otros platos de mariscos. El marisco se sirve en todo el país, incluso hasta por los vendedores ambulantes. Para la mejor experiencia gastronómica en lo que se refiere a frutos de mar, tienes que ir a la costa belga y disfrutar del ambiente excepcional del mar del Norte. Ve a De Mosselbeurs en Ostende (Dwarsstraat 10) donde podrás elegir entre más de una docena de tipos de mejillones o simplemente deléitate con el mejor marisco de la región en Ostend Queen (Westhelling 12).
  • La mayoría de los gofres se sirven calientes y son cubiertos de azúcar, nata, fruta o chocolate. Son tan deliciosos que te iluminarán la cara, ¡incluso en una lluviosa tarde belga!
  • En Bélgica hay más de 100 restaurantes con estrellas Michelín. Este pequeño país tiene la mayor densidad de alta cocina en Europa. ¿Te gusta la carne o prefieres el pescado? ¿Eres un vegano, un vegetariano o un amante de alimentos orgánicos? En Bélgica tienes la seguridad de siempre tener un plato delicioso, cualquiera que sea tu presupuesto.

Y por supuesto, no es sólo lo que hay en el plato o en el vaso lo que cuenta, sino también el lugar y la gente que te acompaña. Una comida se convierte en una experiencia completa cuando se la comparte con otros. ¿Te interesa? ¡Conviértete en un verdadero “foodie” y disfruta de un viaje gastronómico a Bélgica con tu familia y tus amigos!

Y llévate en tu viaje de vuelta la aclamada cocina belga gracias a los menús de nuestros Belgian Star Chefs, que se sirven en Business Class y en nuestros vuelos de largo recorrido desde Bruselas.




¿Estás listo para probar la buena comida belga? ¡No esperes más y reserva tus billetes ahora!

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